La Asociación de Consumidores de Navarra Irache advierte sobre un aumento en los últimos meses de las reclamaciones contra seguros, especialmente por falta de cobertura o de atención tras siniestros en el hogar.
Habitualmente las personas acuden tras algún accidente en el hogar. Puede tratarse de una fuga de agua, que son las más habituales, o de otro tipo de siniestros (fuego, accidente…) que han dañado parte de la vivienda o su mobiliario.
Dicen que el seguro no cubre
Varios de estos consumidores se quejan de que, tras dar el parte, la compañía niega que tenga obligación de pagar nada porque considera que el seguro no cubre la situación. A veces alegan que el siniestro es responsabilidad del consumidor, que hay una falta de mantenimiento o que corresponde responder a la comunidad de vecinos.
Estas afirmaciones no siempre se justifican adecuadamente y, en algunas ocasiones, se han llegado a dar sin que tan siquiera haya acudido algún perito de la aseguradora a la vivienda para verificar los daños y el origen del problema.
No van a reparar
Otras veces, aunque el seguro admite que debe hacerse cargo de los daños o reparaciones necesarias, el problema viene después. En mayor medida que tiempo atrás, las compañías optan por ofrecer una indemnización y que sea el propio consumidor el que contrate las reparaciones, en lugar de encargarse el propio seguro de estos trabajos.
Cuando sí es la aseguradora quien dice que va a reparar los daños, en muchas ocasiones pasan semanas, o incluso meses, sin que el seguro envíe a técnicos para realizar las reparaciones correspondientes. Pese a las repetidas llamadas al seguro por parte de los afectados, estos se ven con la vivienda dañada, en un estado que en ocasiones dificulta hacer vida normal en el inmueble.
Durante este tiempo algunos consumidores conviven con paredes y techos de la casa quemadas o con humedades, con muebles defectuosos o ya inservibles o con electrodomésticos que ya no funcionan, por ejemplo. Al encontrarse a la espera de que la compañía envíe profesionales, esta situación se prolonga semanas o meses en el tiempo.
Según la normativa, la compañía debe pagar la indemnización cuando ha realizado las peritaciones o investigaciones pertinentes para evaluar el daño. Si han pasado más de cuarenta días desde que la compañía conoció el siniestro, debería pagar “el importe mínimo de lo que el asegurador pueda deber”. Si no lo hace o no cumple el pago de la indemnización total en el plazo de tres meses desde el siniestro sin justificarlo, se entiende que incurre en mora, por lo que irá aumentando el importe que debe pagar.
Contratan por su cuenta
Ante esta situación los consumidores optan por contratar ellos mismos a empresas de fontanería, carpintería, reformas o cualquier otra especialidad que solucionen la situación.
Sin embargo, está siendo muy habitual que, cuando los consumidores pasen la factura del trabajo a la aseguradora, esta objete que el trabajo ha resultado muy caro y ofrezca una indemnización menor, que no llega a cubrir toda la reparación, por lo que el consumidor acaba teniendo que pagar cientos de euros de su bolsillo.
Gestiones costosas
En estos casos, el consumidor se encuentra en una situación de inferioridad. Para discutir el coste de años y reparaciones, el afectado necesita contratar un informe pericial, que es costoso y no siempre sencillo de realizar si ya ha pasado cierto tiempo. Por el contrario, la aseguradora cuenta con profesionales expertos que realizan para ella los necesarios informes periciales.
Por otro lado, reclamar por la demora en la reparación de los daños por parte de las aseguradoras es muy complicado, hay que cuantificar y demostrar los daños generados y acudir prácticamente siempre a la vía judicial, con las molestias y reticencias que puede generar en el afectado.
El consumidor, desorientado y desamparado
Casos de este tipo dejan a los consumidores en una situación de desamparo y desorientación. En muchas ocasiones, pasan tiempo en condiciones deficientes dentro de su vivienda, sin saber cómo actuar mientras esperan a que el seguro envíe a alguien, si es que lo hace. Este tiempo de zozobra y estos perjuicios añadidos, como se ha indicado, muy pocas veces son compensados.
Garantizar el cumplimiento
Por ello, sería necesario establecer medidas de control para que las compañías aseguradoras cumplan con sus obligaciones y no dejen al consumidor que paga la póliza en situación de desamparo.
Revise la póliza y asesórese
En cualquier caso, si sufre un siniestro en su casa, dé parte al seguro cuanto antes (mejor por escrito), busque la póliza y revise sus condiciones y coberturas. Si el seguro le dice que no cubre los daños, no envía a peritos o técnicos, si la indemnización que le ofrece es insuficiente, tarda en pagar, surge cualquier otro problema o tiene cualquier duda, asesórese.
Calle de las Navas de Tolosa, 19 1º Dcha
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