DIFERENCIAS DE 200 EUROS ENTRE COMPAÑÍAS DE LA LUZ

By 30 octubre, 2015 NOTICIAS, NOTICIAS DESTACADAS.

El buen precio es el aspecto más apreciado prácticamente por los consumidores de todas las edades y con mayor incidencia -60%- en los jóvenes menores de treinta años. Sólo los mayores de 65 valoran aún más el buen servicio de la compañía.

Según el comparador de tarifas de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, un hogar se puede ahorrar más de doscientos euros al optar por una compañía u otra. En una tarifa de 3,3 kW de potencia, la diferencia puede ser de 211 euros, pasando desde 839 euros a 628; si la oferta aúna la luz y el gas, diferencias de hasta 267 euros, desde 1.300 a 1.033; y si la potencia es de 4,60 kW, de 257 euros, desde 1.359 a 1.102 euros, por poner unos ejemplos.

Sólo el 27% sabe si tiene contrato regulado o libre

Es llamativo que, pese a que el precio es el aspecto que más miran los consumidores en las compañías eléctricas, casi tres de cada cuatro -73%- no responden sobre qué tipo de tarifa eléctrica tienen contratada -si es regulada o del mercado libre- que finalmente es la que determina el coste que pagan por el servicio. De los que sí lo saben, un 17% tiene una tarifa del mercado libre y un 10% tiene la tarifa de precio voluntario al pequeño consumidor.
Este desconocimiento es más profundo entre los más jóvenes -buena parte de ellos no tienen la luz a su nombre- y los mayores de 65 años y, por zonas, incide más fuera de la Comarca de Pamplona y especialmente en las localidades de menos de cinco mil habitantes.

Tercer sector en consultas y reclamaciones

El sector de la luz y el gas es el tercero que más quejas y reclamaciones provoca entre los consumidores, según la última memoria de Irache, con un 17% de los casos recibidos, porcentaje que ha crecido diez puntos desde el año 2009.
Los consumidores no comprenden sus contratos de luz
El principal problema es que los consumidores no comprenden sus facturas de luz y, sobre todo, los contratos que han suscrito con las compañías. En muchos casos, los problemas surgen de una comercialización en la que el cliente acepta el contrato sin entender las condiciones.
Algunos de estos contratos se suscriben sin que el consumidor sea consciente de ello, ya que el comercial pertenece al mismo grupo pero representa a la comercializadora del mercado libre. A veces, sólo dicen que van a ‘fidelizar’ sin explicar que se trata de un nuevo contrato. Otros aseguran que la compañía actual del consumidor ha subido las tarifas sin comunicárselo. Generalmente se trata de medias verdades interesadas que utilizan los comerciales para conseguir un nuevo cliente.

Descuentos tan destacados como limitados

En las ofertas de las compañías de luz se suelen destacar los descuentos que ofrecen. Sin embargo, estos descuentos anunciados a bombo y plantillo frecuentemente sólo se aplican a un concepto y representan una parte pequeña del recibo de la luz. Además, suelen tener una duración limitada -6 ó 12 meses- y pasado el periodo se dejan de aplicar, por lo que la factura se encarece.

Incluyen servicios añadidos que pueden suponer cien euros al año

Además, los supuestos descuentos suelen ir acompañados de otros elementos que encarecen la factura, como los servicios añadidos, por los que el consumidor puede llegar a pagar más de cien euros al año. No siempre el consumidor quiere contratar el servicio pero lo hace, sin saberlo, al suscribir también el suministro de luz. Son servicios de mantenimiento, urgencias o protección de pagos, entre otros. Además, suelen tener una duración anual y las compañías alegan que son independientes del suministro por lo que su baja hay que tramitarla aparte, para evitar que el servicio siga vigente y el consumidor deba seguir pagándolo.

Penalizaciones por no cumplir permanencia

A pesar de que buena parte de los comerciales aseguran que en cualquier momento el consumidor podrá cambiar de compañía, algunos contratos están incluyendo unas cláusulas de permanencia por las que el consumidor deberá pagar hasta sesenta euros en el momento de irse a otra empresa.
Precio fijo, que en realidad es revisable
Algunos agentes ofrecen un precio fijo que en realidad no es tal, porque puede variar según algunas circunstancias, que suelen venir recogidas en la letra pequeña y que no se explican con suficiente claridad. A veces, el precio dependerá de las variaciones de la tarifa regulada.
Otra cuestión problemática es que en muchas ocasiones las compañías no efectúan la lectura del contador cada dos meses, tal y como deberían hacer. De esta forma, el consumidor tiene que pagar en una factura, por ejemplo, el consumo de medio año.

Pautas para contratar la luz

– No firme ningún documento ni acepte propuesta alguna por teléfono hasta estudiar detenidamente las condiciones de la compañía.
– No facilite sus datos personales o bancarios.
– Apunte las dudas que le surjan.
– Antes de contratar solicite todas las condiciones por escrito y consérvelas.
– Si tiene cualquier pequeña duda, asesórese convenientemente.
– Una vez que ha contratado, permanezca atento a las facturas y compruebe que se corresponden con las condiciones acordadas.