IRACHE GANA MÁS DE DIEZ SENTENCIAS DE TARJETAS REVOLVING LOS ÚLTIMOS MESES

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha ganado en los últimos meses más de diez sentencias sobre tarjetas revolving. Gracias a ellas, los afectados han recuperado cantidades de entre 1.500 y 5.000 euros que los bancos les pedían por intereses.

En la tienda, la gasolinera, por teléfono

Las tarjetas revolving son líneas de crédito que pueden ir desde cientos a miles de euros. Algunos de los afectados las contrataron al ir a comprar algún electrodoméstico, una televisión o una lavadora y en el propio establecimiento comercial les ofrecieron la tarjeta como una forma de pago cómoda. A otras se les ofreció en estaciones de servicio y algunos recibieron la propuesta en llamadas telefónicas. En otras ocasiones, los consumidores buscaban un préstamo al uso y en el banco les vendieron una de estas tarjetas.
A lo largo del tiempo, Irache ha conseguido diferentes soluciones extrajudiciales para afectados por estas tarjetas. En algunos casos se negoció de forma conjunta y se llegaron a ofrecer devoluciones de más de cuatro mil euros.

Decenas de afectados ante los tribunales

Lamentablemente, no todas las entidades mantienen una actitud colaboradora. En estos casos Irache ofrece a los afectados llevar los temas por vía judicial e Irache está representando ante los tribunales a varias decenas de afectados. Algunos de ellos han conseguido recientemente que los jueces anulen los intereses y comisiones de estas tarjetas, lo que ha podido suponer quitas de más de cinco mil euros.

Amortización que no acaba

Es habitual que los clientes acudan a Irache porque llevan varios años pagando cuotas mes a mes y ven que nunca acaba el préstamo o incluso han descubierto que deben tanto o más que lo que pidieron de crédito. Otras veces van a la Asociación porque ven que el pago de intereses es alto y el de amortización de capital muy bajo. En algunos casos, hay personas que aceptaron un crédito de tres mil euros y ya llevan pagados más de diez mil. O personas que contrataron una tarjeta en 2008 con un TAE del 20% para pagar los muebles de casa en una conocida multinacional y han estado pagando quince años en los que las cuotas han sumado más de 14.000 euros, cuando el importe de los muebles no llegaba a 8.000 euros.

Sin documentación

Es frecuente que las personas no tengan la documentación y la labor de Irache empiece por pedir a la entidad financiera el contrato con las condiciones de la tarjeta. También hemos detectado que en muchos casos la información facilitada por la entidad es claramente insuficiente, sin que quede claro que se trata de una tarjeta de modo revolving o la TAE real que supone al año, por ejemplo.

Alto interés, cuotas bajas

Las tarjetas revolving ofrecen una línea de crédito renovable que el cliente tiene a su disposición. En lugar de pagar el saldo total de los que ha gastado a fin de mes, se ofrece abonar una cuota fija o un porcentaje del saldo pendiente, aplazando el resto de la deuda. Si cumple con las cuotas mensuales, el crédito se renueva.

En general, la TAE es bastante elevada, en muchas ocasiones supera el 20%. Por el contrario, la cuota mensual suele ser muy baja (por tanto, puede resultar atractiva para el consumidor) y la deuda se va a alargando durante años, sumando intereses y comisiones.

Se anulan por intereses o falta de transparencia

Desde Irache, estamos consiguiendo que se anulen las tarjetas revolving por dos motivos. El primero de ellos es que los intereses sean desproporcionados. El Tribunal Supremo determinó en febrero de 2023 que si el interés pactado supera en seis puntos el interés medio de este tipo de productos cuando se contrataron, se puede considerar que es abusivo.

La otra vía de reclamación es la falta de transparencia. Al venderse estas tarjetas, debió exponerse de manera transparente cómo era el sistema de amortización de las cuotas, se debieron explicar claramente los riesgos de este funcionamiento, el elevado tipo de interés o la recomposición constante del crédito, poniendo ejemplos adecuados para poder comparar las con otras modalidades de financiación.

Deudores cautivos

En la inmensa mayoría de los casos recibidos en Irache ha habido una clara falta de transparencia al ofrecer el producto. La mayor parte de los consumidores no entendía el funcionamiento y muchos de ellos las aceptaron en el propio establecimiento donde hacían la compra o en la estación de servicio donde repostaba, por ejemplo. Los jueces están manifestando en muchos casos que no se permitió al consumidor conocer la carga económica de la tarjeta y de un sistema que puede convertir a los consumidores en “deudores cautivos de un crédito que se prolonga indefinidamente”.

Irache recomienda revisar las condiciones de las tarjetas

Por ello, desde Irache recomendamos a los consumidores que revisen las condiciones de las tarjetas bancarias, las cuotas que se van pagando y el estado del crédito. Si se trata de una tarjeta revolving, conviene asesorarse para ver si se pueden recuperar los intereses aplicados.