El 33% de las personas, a la hora de comprar un coche, elegiría uno eléctrico o híbrido, lo que supone un aumento de dos puntos respecto al año anterior, según una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. En concreto, el 22% optaría por un vehículo híbrido, mientras que un 11% compraría un coche eléctrico puro.
Diésel, más que gasolina
Un 20% de los encuestados se decantaría por un coche con combustible diésel, opción que aumenta tres puntos respecto al año anterior, mientras que los que comprarían un vehículo a gasolina se quedan en un 14%, lo que supone cinco puntos menos que hace un año. Eso sí, muchos consumidores aún se encuentran indecisos sobre qué modelo de vehículo adquirir, puesto que el 32% admite que no lo tiene claro.
Por grupos de edad, las personas de entre los 46 y 65 años optarían en mayor proporción que el resto por los coches híbridos en caso de adquirir un vehículo nuevo (28%), mientras que son los que en menor proporción elegirían el eléctrico puro (6%), una opción que es la más elegida por los mayores de 65 años (17%).
Por lugar de residencia, los vecinos de Pamplona son los que en mayor proporción se decantarían por la compra del coche eléctrico (17%).
Las matriculaciones de vehículos electrificados en Navarra han experimentado un incremento del 84,76% durante el primer semestre de 2026, alcanzando un total de 1.927 unidades registradas frente a las 1.043 del mismo periodo del año anterior, según Anfac.
Autonomía
El principal problema que ven los consumidores a la hora de comprar un coche eléctrico es su insuficiente autonomía sin recargar (57%). Cada modelo tiene una autonomía real diferente, que suele oscilar entre los 150 y los 500 kilómetros en la mayoría de modelos, aunque hay algunos modelos de alta gama que pueden superar los 700 kilómetros. La autonomía es un dato fundamental y es uno de los datos que debe constar claramente en la información de venta. A partir de ahí, el consumidor debe valorar qué uso va a hacer del vehículo, ya que es muy diferente darle un uso urbano, con distancias cortas, que usarlo para moverse en grandes distancias. Además, la autonomía real de un coche eléctrico varía muchísimo en función de diversos factores, desde la temperatura (si hace mucho frío se reduce bastante), la carga del coche o el tipo de conducción.
Puntos de recarga
La siguiente preocupación que tienen los consumidores a la hora de comprar un coche eléctrico es la falta de puntos de recarga (55%). La red de puntos de recarga va creciendo en España, pero de forma desigual. Navarra cuenta actualmente con 805 puntos de recarga de distinta potencia, lo que supone 118 puntos por cada 100.000 habitantes. En España existen más de 40.000 puntos públicos de recarga. Un reciente estudio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia alerta sobre la falta de transparencia en las tarifas y condiciones del servicio, lo que puede dificultar la comparación de ofertas y perjudicar a los consumidores.
Si el consumidor opta por instalar su propio punto de recarga, es recomendable instalar un sistema de recarga lenta para cargar el vehículo durante la noche, a ser posible. Un estudio reciente de Irache revela que un usuario de un coche eléctrico que recorra unos 25.000 kilómetros al año puede ahorrarse casi cuatrocientos euros según el contrato de luz que tenga al cargar el coche eléctrico en casa.
En cuanto a la instalación del punto de recarga, el coste se puede situar entre 900 y 2.000 euros, que variará en función de la gama de cargador, de si se trata de una vivienda unifamiliar o de un garaje comunitario o de los metros de cable necesarios para instalarlo. Existen ayudas públicas para estas instalaciones para particulares de hasta 1.000 euros.
Precio
Otro obstáculo que ven los consumidores para comprar un coche eléctrico es su elevado precio (52%). Actualmente el precio medio de un coche eléctrico puede ser entre un 15% y un 30% mayor que el de uno de gasóleo o gasolina, si bien el precio depende de los modelos concretos de coches. Sin embargo, hay que tener en cuenta otros factores como las ayudas de las administraciones, que pueden llegar a los 5.500 euros en vehículos eléctricos puros más un 30% de deducción fiscal. Por otro lado, algunos estudios señalan que el ahorro en mantenimiento y uso de un coche eléctrico puede situarse entre 3.000 y 10.000 euros en diez años, dependiendo del uso del vehículo. Aun así, ha llegado a Irache algunos problemas con reparaciones de coches eléctricos, por el coste o la tardanza de las piezas de recambio o por actualizar el software del vehículo cuando el consumidor no lo había requerido.
Tiempo de recarga
Otra dificultad que ven los usuarios para comprar un coche eléctrico es el tiempo de recarga (39%). En cualquier caso, este tiempo depende del tipo de cargador y la capacidad de la batería del vehículo. Orientativamente, se puede decir que un punto de carga lenta (2-3 kW), de 6 a 12 horas; un punto de carga semirrápida (7-22 kW), de 1 a 3 horas, un punto de carga rápida (50 kW o más), de 30 a 60 minutos; y un punto de carga ultrarrápida (100-350 kW), de 10 a 30 minutos, siempre según batería y punto de carga.
Informarse de características y ayudas
Antes de comprar un coche eléctrico o híbrido es muy importante que el consumidor se informe sobre posibles ayudas para adquirir algún tipo de vehículo electrificado y que se asegure que sigue habiendo fondos para aplicarlas.
En cualquier caso, lo más importante es que el consumidor, antes de optar por un modelo u otro, se informe detalladamente de sus características, ventajas e inconvenientes, así como previsiones normativas o de infraestructuras, para poder disponer de todos los datos y poder elegir con criterio.
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