IRACHE ABOGA POR APROVECHAR LA CRISIS PARA CRECER EN AUTONOMÍA Y EFICIENCIA ENERGÉTICA

La situación económica, con subida de precios de combustible y suministros, derivada del conflicto de Oriente Medio ha puesto de manifiesto la dependencia energética de nuestra sociedad respecto al contexto geopolítico internacional. Por ello, desde la Asociación de Consumidores de Navarra Irache se considera que esta realidad debe servir de estímulo para incidir en un sistema que permita una mayor autonomía y eficiencia energética de nuestra comunidad.

En este sentido, se debe profundizar en un sistema energético que permita, en la mayor medida posible, ser más autosuficientes; seguir impulsando proyectos de generación de energías limpias; promover las instalaciones de autoconsumo en las viviendas y otros inmuebles; apoyar las reformas para tener unas casas más eficientes y avanzar en la investigación de una construcción más sostenible; favorecer sistemas de movilidad y vehículos a partir de energías renovables y menos dañinas para el medio ambiente…

Descuentos o reducción de cargas en el combustible

Junto a ello, hay que ir tomando medidas que eviten que las consecuencias económicas del contexto internacional recaigan sobre los ciudadanos de a pie. En este sentido, tenemos que reparar en el encarecimiento del precio del combustible, con algunas subidas que rondan el 30%. Es necesario adoptar decisiones que suavicen el encarecimiento para los consumidores. En primer lugar, desde la Administración central debería plantearse unas rebajas de los impuestos sobre el combustible (IVA e Hidrocarburos), que evite que llenar el depósito suponga un esfuerzo excesivo para las economías domésticas. Hay que tener en cuenta que la carga fiscal supone entre el 45% y el 55% que pagamos por la gasolina o el gasóleo.

Otra alternativa puede ser la rebaja directa de precio en la gasolinera, como ya se hizo con el inicio de la guerra en Ucrania, cuando se rebajó veinte céntimos por litro. Al mismo tiempo, cabe contemplar el impulso del transporte público, aplicando precios reducidos o bonos que supongan un menor coste, para posibilitar un menor uso del vehículo privado.

Luz y gas, rebajas de impuestos

En cuanto a los suministros energéticos, la luz y el gas, al tratarse de servicios básicos para los hogares, entendemos que, en función de la evolución de los precios, también cabe una rebaja de los impuestos o tope de precios. Al mismo tiempo, hay que asegurarse que la subida de precios no hace que ninguna familia se queda sin estos suministros, básicos para un mínimo bienestar. En este sentido, cabe adoptar medidas que eviten suspender o cortar suministros básicos de los hogares, tales como luz o gas.

Observar precios en alimentación

Entendemos que las autoridades deben permanecer atentas a los encarecimientos que llegan al sector alimentario. Si se dan, entendemos que también se deberán tomar medidas, para asegurar el poder adquisitivo de los consumidores en un sector tan sensible y evitar un deterioro en la cesta de la compra de los hogares o una alimentación menos saludable. Al mismo tiempo, se debe limitar las subidas desproporcionadas de otros productos de primera necesidad, como higiénicos o para bebés, entre otros.

Sensibilización

Creemos que puede tener una incidencia positiva la creación y difusión de campañas de sensibilización para conseguir un gasto energético más eficiente, no solo en hogares, sino   también en empresas, establecimientos o cualquier otro ámbito.

Apoyar a organizaciones benéficas para asegurar condiciones dignas a los más vulnerables

Al mismo tiempo, entendemos que desde la Administración se debe apoyar a las organizaciones benéficas, como el Banco de Alimentos, Cáritas u otras, para que, a través de su labor, se aseguren que los más vulnerables, que son los que en mayor medida sufren las crisis económicas o de precios, puedan tener acceso a unos servicios básicos para poder tener unas condiciones dignas de vida.

Vigilar que no se dan encarecimientos injustificados

A la vez, es importante que las autoridades competentes vigilen que las empresas no aprovechan la coyuntura para aplicar subidas de precio que no estén justificadas y que acaban afectando al consumidor en su día a día.