Julio contrató la compra y la instalación de una caldera nueva para su casa por 1.500 euros. Unos meses después, en pleno invierno, la caldera comenzó a fallar y se quedó en casa sin agua caliente ni calefacción. Llamó a la empresa para que solucionase el problema. Hasta en tres ocasiones acudieron a su casa y, aunque él insistía en que creía que debían cambiar los latiguillos de plástico por unos de cobre, no acabaron de solucionar el problema.
En esta situación, sin agua caliente ni calefacción, tuvo que trasladarse a casa de un familiar. Finalmente, y al ver que la empresa instaladora no actuaba con eficacia, decidió acudir a otra empresa del sector de la que tenía buenas referencias, que acudió a los pocos días a la vivienda y reparó la caldera en esa intervención. Le cobró por el trabajo 245 euros. Julio acudió a Irache y, aportando la factura de la empresa de fontanería, consiguió tras varias gestiones que la instaladora le abonase los 245 euros que tuvo que pagar a la empresa reparadora.
Calle de las Navas de Tolosa, 19 1º Dcha
+34 948 17 70 00



