DIFERENCIAS DE HASTA UN 45% EN EL PRECIO DE LOS JUGUETES

By 16 diciembre, 2019 NOTICIAS, NOTICIAS DESTACADAS.

El mismo juguete puede ser hasta un 45% más caro según el establecimiento donde se compre. Así lo ha comprobado la Asociación de Consumidores de Navarra Irache mediante un estudio sobre la oferta juguetera para Navidad. En el trabajo se han analizado más de 150 juguetes en diferentes establecimientos de la Comarca de Pamplona como Carrefour, los hipermercados Eroski y E.Leclerc, El Corte Inglés, Juguettos, Toy Planet y Toys’r’us.

Al comparar precios entre diferentes establecimientos se pueden encontrar diferencias de hasta el 45%. Es el caso de un juego de construcción para niños de 6 años que incluye camión, coche, moto y muñecos y que se vende en un establecimiento a 28,89 euros y en otro a 42 euros. O, por ejemplo, el de un paquete de muñecas y accesorios de una conocida película de dibujos animados actualmente en cartelera, que vale 21,99 euros en un comercio y casi diez euros más, 31,95 euros, en otro.

Otros productos con importantes diferencias son, por ejemplo, un muñeco de una conocida película infantil de dragones, que vale 30,72 euros en un establecimiento y 42 euros en otro, lo que supone una diferencia de 36%. O un juego de mesa que se encarece un 27% de una tienda a otra.

La mayor parte de diferencias entre un mismo juguete no supera los tres euros

Si bien se dan diferencias de precio como las indicadas, hay que decir que en la mayor parte de los establecimientos la diferencia de precio entre dos juguetes iguales no suele superar los tres euros.

Conviene señalar que algunos de los descuentos o precios más económicos solo se ofrecen en un plazo limitado de tiempo, hasta el 22 de diciembre o 1 de enero, por ejemplo, aunque no todos. Si no se especifica nada, el precio debe tener la validez del resto del catálogo.

Algunos precios presuntamente rebajados son iguales que los de otros comercios sin rebajar

Por otro lado, en el estudio también se ha observado que en algunos establecimientos se anuncian como grandes descuentos los mismos precios que en otros comercios no se publicitan como promocionados. Es decir, el castillo de juguete de una conocida película actualmente en cartelera se oferta en el catálogo de varios comercios a 44,99 euros sin ningún mensaje añadido. En otro sin embargo, se ofrece a este precio pero se indica que el precio se debe a un descuento del 21%. O la casa de una muñeca clásica que se ofrece a 39,99 euros en varias tiendas y en otra también pero se asegura que el coste se ha rebajado un 16%.

Este dato señala la importancia de que el consumidor valore el precio de un producto, no solo en relación con su calidad o prestaciones, sino también comparándolo con el de otros establecimientos.

Diferente validez de los catálogos. Es importante fijarse en la validez del catálogo. Algunos son válidos hasta el 22 de diciembre, otros hasta fin de año y algunos incluso en enero. Además, algunos de los mayores descuentos se dan en promociones con una validez limitada a unos días. Por eso, programar las compras con antelación muchas veces tiene premio.

Promociones que se publicitan como si fueran descuentos. Algunos catálogos publicitan descuentos de hasta el 20%. Sin embargo, el término no es preciso ya que no suelen ser porcentajes que se descuenten en el precio a pagar, sino que sea aplica a otras compras posteriores que se hagan en el establecimiento. Es decir, el consumidor no paga el precio descontado sino el más alto. La diferencia entre ellos se le entrega al consumidor en un vale para usarlo en una compra posterior. Además, las compras para aplicar el descuento suelen tener una validez limitada. El problema es que la forma de publicitarlo puede ser engañosa ya que destacan un precio que no es el que se va a cobrar al consumidor por el producto. Generalmente, en la letra pequeña suele explicarse pero la información visual da lugar a confusión.

Publicidad vinculante. El consumidor debe saber que la publicidad es vinculante y que, por tanto, si en un catálogo se ofrece un juguete a un precio y en el establecimiento lo cobran más caro, usted, siempre que cumpla las condiciones del catálogo, puede exigir el precio que consta en éste. Además, conviene consultar los catálogos porque algunos establecimientos no han podido cambiar las etiquetas de los precios y fijarnos solo en ellas durante estos días puede llevar a engaño.

Gastos de envío. Parte de las ofertas jugueteras se hacen solo para compras online. Si es así, debe indicarlo y también debe informar sobre los gastos de envío, algo que no siempre se hace. Es muy importante ya que para compras de importes no muy altos estos costes pueden atenuar mucho la ventaja de precio encontrada. De hecho, los costes cambian generalmente si compramos online y lo recogemos en el establecimiento o si nos lo llevan a casa, caso en el que el coste del envío varía en función del tiempo de espera e incluso puede llegar a ser gratis.

Condiciones de devolución. Hay algunos comercios que ofrecen posibilidades de devolver un juguete con ciertas condiciones pero no todos. Pero si no lo hacen y el consumidor quiere devolver un juguete en perfecto estado, el comercio no tiene obligación de aceptarlo. Por eso, conviene asegurarse de si el comercio acepta devoluciones y en qué condiciones. Siempre es mejor que se lo den por escrito.

Edades indicadas diferentes. La mayor parte de los catálogos te informan sobre la edad para la que el juguete está recomendado. En la mayor parte de los casos, las edades recomendadas coinciden, si bien puede variar algún año o ser más amplia la horquilla de edades que se indican. Hay algún caso aislado en el que no consta la información sobre la edad recomendada, tan importante a la hora de que los juguetes seleccionados sean adecuados para el niño.

Información sobre accesorios. Hay catálogos que son muy rigurosos y especifican los accesorios que van con el juguete, pero otros no. Es muy importante valorar no sólo el precio, sino también las prestaciones que ofrece cada producto. También es muy importante tener en cuenta el tamaño, que en ocasiones no se puede apreciar en el catálogo y es un valor importante a la hora de calibrar el precio. Evidentemente, no es lo mismo contar con esta información para poder valorar el producto en su justa medida. Algunos catálogos informan también sobre el tipo de juego que ofrece el juguete o las capacidades que puede desarrollar en el niño.

Atención a las condiciones de financiación. Algunos establecimientos ofrecen financiar las compras. Generalmente esta financiación está sujeta a la aprobación de la entidad financiera o sólo se ofrece si se adquiere una tarjeta de crédito. En cualquier caso, antes de aceptarla es fundamental que el consumidor lea detenidamente las condiciones de financiación o de la tarjeta. De hecho, puede suceder que la financiación del juguete se ofrezca sin ningún interés, efectivamente, pero la tarjeta adquirida sí tenga comisiones que el consumidor tendrá que pagar al pasar un año o algunos meses, por ejemplo.

Ofertas limitadas. Sigue habiendo ofertas de algunos productos que son limitadas a un número de unidades. En estos casos, conviene que al consumidor le confirmen por escrito la disponibilidad.

OTRAS CUESTIONES SOBRE LOS JUGUETES
  • Como consumidor, tiene derecho a que se le informe suficientemente sobre las verdaderas características de los productos que se ofrecen, también de los juguetes. El fabricante deberá indicar las advertencias “de manera claramente visible, legible, comprensible y precisa”, en una etiqueta pegada, en el embalaje o en las instrucciones que acompañen al juguete, indica la normativa.
  • Las normas de seguridad deben garantizar ciertos aspectos: que un juguete destinado a un menor de tres años no tiene partes separables que se puedan tragar; las fijaciones deben ser resistentes; no deben presentar riesgo de estrangulamiento; los juguetes de movilidad deben llevar un sistema de freno adecuado; no deben tener más de 24 voltios de tensión; no pueden contener materiales tóxicos, inflamables o explosivos, entre otras cuestiones.
  • El etiquetado de un juguete que incluye la marca CE significa que cumple las normas de seguridad de la Unión Europea, el nombre y marca del producto, la dirección del fabricante, su potencia máxima y consumo energético y las instrucciones y advertencias de uso. Algunos fabricantes utilizan sellos de calidad propios de la marca, con la pretensión de dar un valor añadido de productos y pueden informar sobre el proceso de fabricación o los materiales utilizados, por ejemplo.