El 18% de los navarros han sufrido alguna estafa bancaria de forma telemática, según indica una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. Este tipo de engaños suponen para los consumidores importantes pérdidas, en ocasiones de miles de euros.
Crecen un 63%
Los intentos de estafa aumentaron un 63% en 2025, según BioCatch, empresa experta en la prevención de estos delitos. Este crecimiento incluye un aumento del 100% los intentos de fraude por voz, un 63% las estafas románticas y un 42% otros engaños de inversión. Las estafas a través de mensajes también crecieron un 10%.
SMS al móvil
Entre los fraudes bancarios más habituales que han llegado a Irache están aquellos por el que la víctima recibe un mensaje que simula ser de su banco, alertando de un problema urgente o una transacción sospechosa. Al hacer clic en el enlace, se accede a una web falsa donde se invita a introducir los datos bancarios. Mientras que el consumidor cree que está evitando que le roben, en realidad lo está facilitando. Pocos días después ve que han desfalcado sus cuentas.
Correo electrónico
Otras veces los engaños llegan a través de mensajes de correo electrónico. La apariencia del mensaje hace que parezca que es del banco: el lenguaje, la estructura, los logos de la entidad. Con excusas como mejora del servicio o mayor seguridad, desde esta página hacen que vayas a otras donde facilitar tus claves financieras. Otras veces, directamente simulan ser la página web del banco del cliente y desde ahí mismo tratan de conseguir los datos.
Con llamada
Como las prácticas de los delincuentes están en continuo progreso, han aumentado últimamente los casos en los que llaman directamente por teléfono al consumidor haciéndose pasar por trabajadores del banco. Con un discurso elaborado, aparentando profesionalidad y empatía, consiguen que la víctima revele información confidencial o incluso autorice transferencias. También se dan casos de estafas en las que alguien se hace pasar por un hijo u otro familiar de la víctima y a través de un WhatsApp le hace ver que necesita dinero de forma urgente a través de una aplicación de transferencias.
Como se ha indicado, debido a engaños de este tipo u otros, cada vez son más las personas que acuden a Irache porque han descubierto que se han hecho compras con su tarjeta en otras partes del mundo o que han desfalcado cientos o miles de euros de sus cuentas. Como se puede suponer muchas de estas personas vienen muy preocupadas y en algunos casos la situación económica en la que han quedado es delicada.
Comunicar de inmediato
En cualquier caso, lo primero que hay que hacer es, nada más detectar la estafa, comunicarla al banco por escrito y poner una denuncia en la policía. A partir de ahí, conviene asesorarse para realizar una reclamación más elaborada.
Los jueces van protegiendo más al consumidor
Aunque algunos bancos achacan la responsabilidad al consumidor y no devuelven el dinero en primera instancia, la jurisprudencia va inclinándose en favor del consumidor en muchos de estos casos y numerosos clientes han podido recuperar su dinero.
Fue relevante la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de agosto de 2025 que señaló la responsabilidad del banco en los engaños a los clientes. En concreto, estimó que el consumidor solo podrá quedarse sin recuperar su dinero si “no notificó sin tardanza justificada” el engaño.
Es decir, salvo que tardase en comunicar el fraude “deliberadamente o por negligencia grave”, podrá solicitar al banco que le reintegre el dinero desfalcado por los delincuentes.
El banco debe hacerse cargo
Muchos juzgados españoles ya iban en la misma línea. De hecho, el Tribunal Supremo ya señaló en abril del año pasado que si no se demuestra culpa en una víctima de phishing (engaño por el que los delincuentes simulan ser el banco del consumidor), la entidad tendrá que hacerse cargo del dinero, al menos hasta que el criminal sea encontrado y condenado.
En este caso, el cliente empezó a recibir avisos sobre accesos no autorizados a su cuenta de correo y, posteriormente, mensajes SMS para materializar transferencias que no había ordenado, de los que avisó al banco. Lo siguiente, un mes después, fue levantarse de la cama y encontrar unos cargos en su cuenta y hasta 83.000 euros en bizum, a través de una aplicación del banco. Pese a los avisos, el banco no adoptó “medida de protección alguna”.
Es la entidad quien debe demostrar la negligencia del cliente
Indica la sentencia que el mero registro de la utilización del instrumento de pago no basta, necesariamente, para demostrar que la operación de pago fue autorizada por el cliente, ni que éste ha actuado de manera fraudulenta o incumplido deliberadamente o por negligencia grave una o varias de sus obligaciones, “correspondiendo al proveedor la prueba de que el usuario del servicio de pago cometió fraude o negligencia grave”.
Para que no te engañen
- Desconfíe de comunicaciones urgentes: las prisas hacen que cometamos errores e imprudencias. Si recibe un mensaje supuestamente urgente sobre un problema en su cuenta, un riesgo de seguridad o cualquier otra cuestión, no haga clic, no haga nada: llame directamente a su entidad bancaria.
- No comparta datos confidenciales: no dé contraseñas, números clave, ni códigos de verificación enviados ni los envíe a través del teléfono. Tampoco facilite su DNI.
- Revise siempre la URL de los sitios web. Asegúrate de que comiencen con https y que la ortografía sea correcta. Aun así, y dado que las imitaciones cada vez son mejores, ante cualquier duda, siempre es mejor contactar con el banco directamente. Evite escanear códigos QR de dudosa procedencia.
- Utilice contraseñas fuertes y únicas para su banca online y cámbielas periódicamente.
- Revise sus movimientos bancarios con frecuencia para detectar transacciones no autorizadas de inmediato.
- No permita que desconocidos instalen aplicaciones de control remoto en sus dispositivos ni comparta pantalla, bajo la excusa de solucionar un problema bancario.
- Asegúrese de que el cajero automático no tenga dispositivos extraños en la ranura de la tarjeta o teclados falsos.
Si ya me han estafado
En cuanto detecte que ha sido víctima de una estafa bancaria, lo primero que debe hacer es notificar de inmediato la situación a su entidad bancaria. De esta manera, el banco podrá anular o bloquear sus cuentas, para que no las sigan desfalcando. Posteriormente ofrecerá otras claves nuevas para que el consumidor pueda operar. Este paso es fundamental, ya que algunas entidades alegan que el consumidor no comunicó la estafa con la premura necesaria. En este sentido, conviene que el aviso quede por escrito, de cualquier manera que quede constancia de él y se pueda demostrar que se efectuó. Si solo lo hacemos por teléfono, no podremos demostrar que lo comunicamos a tiempo.
El siguiente paso a dar es poner una denuncia ante la policía. En ella deberemos exponer qué ha pasado, explicando de la forma más detallada posible en qué ha consistido el engaño y aportaremos la documentación que tengamos al respecto (mensajes de correo electrónico, SMS, otros mensajes, extractos bancarios…). Conviene hacer constar el orden cronológico de los hechos y la comunicación al banco, para que quede constancia que se dio aviso a la entidad.
A partir de ahí, puede convenir asesorarse y enviar una reclamación más elaborada al Servicio de Atención al Cliente de la entidad financiera para solicitar la devolución de las cantidades estafadas. En ella se relatarán los hechos y se aportará cualquier documentación relevante. Si el banco no responde satisfactoriamente, se puede acudir al Banco de España y, si no hay devolución, se puede acudir a la vía judicial.
Calle de las Navas de Tolosa, 19 1º Dcha
+34 948 17 70 00



