Cada vez son más los consumidores que dan una salida a los productos de segunda mano. Según una encuesta de la Asociación de Consumidores de Navarra Irache, dos de cada tres personas lo hacen, lo que supone nueve puntos más que hace tres años. En concreto, el 36% los vende por internet, la misma proporción que los que los donan a organizaciones benéficas. El 32%, por su parte, compra ahora más bienes de segunda mano que antes. Por el contrario, hay un 33% que no realiza ninguna de estas acciones.
Por edad, son los mayores de 65 años los que en menor medida realizan algunas de estas acciones (41%). Las personas entre 30 a 45 años destacan sobre el resto por realizar venta en internet de lo que ya no usa y comprar más bienes de segunda mano (51% y 45%, respectivamente).
En otra cuestión planteada en la encuesta, el 71% de las personas afirma comprar productos reutilizables o recargables (tres puntos más que el año anterior). Además, la inmensa mayoría (93%) se posiciona contra la obsolescencia programada y considera que los dispositivos deberían poder repararse y no estropearse tan pronto.
Darlo a una organización benéfica
Como se ha indicado, más de un tercio de los consumidores optan por donar sus productos a alguna organización benéfica. Sin duda, es mejor que cualquier producto que ya no se use pueda ser de utilidad a otras personas antes que tirarlo o dejarlo guardando polvo en un cajón o un trastero. En este sentido, es de agradecer la función que llevan a cabo algunas organizaciones civiles para canalizar este altruismo social.
Una de cada tres vende lo que ya no utiliza
Dentro de esta tendencia, la encuesta señala que también más de una de cada tres personas vende por internet lo que ya no utiliza. Internet ha ampliado infinitamente las posibilidades de venta entre particulares de productos usados, a través de páginas o aplicaciones que ponen en contacto entre sí a vendedores y compradores, discriminando las ofertas, por precios, modelo de producto o por ubicación de unos y otros, por ejemplo. También hay portales online y tiendas físicas especializadas en productos de segunda mano.
Sin duda, vender un producto que ya no se va a usar es una buena opción para darle una salida y conseguir un ingreso. Eso sí, hay que ser precavido, sobre todo cuando la venta se hace entre particulares, y asegurarse de la identidad del vendedor, no pagar dinero por adelantado o usar métodos seguros de pago. Periódicamente, llegan personas a Irache que han sido estafadas por este tipo de ventas y que han perdido cientos e incluso miles de euros.
Más compras de segunda mano
Un 32% de los ciudadanos compra ahora más bienes de segunda mano que antes. Ya sea por concienciación social o por beneficio económico, no deja de ser algo positivo.
El consumidor debe saber que, al comprar bienes de segunda mano, también tiene unos derechos. Si se compra a una empresa, en principio la garantía es de tres años, si bien se puede reducir en el contrato a uno. En este tiempo, el producto estar en perfecto estado y funcionar correctamente.
Si el producto se compra a un particular, el producto también debe presentar las características y cualidades que se le supone al ser ofrecido. Eso sí, el plazo a reclamar por vicios ocultos varía en función de la comunidad donde se realizó la compra; en Navarra es de un año.
El 71% compra productos reutilizables
Los consumidores cada vez valoran más la durabilidad de los productos, especialmente electrodomésticos, móviles y otros aparatos electrónicos. Como se ha indicado, el 71% compran productos reutilizables o recargables y el 93% cree que los dispositivos deberían poder repararse y no estropearse tan pronto.
El tiempo de duración del buen funcionamiento de un aparato ofrece dos ventajas: por un lado, en la economía del consumidor, ya que reduce el gasto porque se puede disfrutar del producto durante más tiempo o darle un segundo uso; por otro lado, en la sostenibilidad, ya que demanda menos recursos del medio ambiente al optimizar mejor el uso de los que ya están en el mercado.
Recambios y servicios posventa
La legislación estatal va otorgando más presencia -aún no la suficiente- a la durabilidad de los productos y al derecho de los consumidores a reparar los productos sin que el coste sea excesivo y se vea abocado a comprar otro.
Así, desde 2022 la Ley sobre Consumidores y Usuarios obliga al fabricante a ofrecer un “adecuado servicio técnico” y “repuestos” durante el plazo mínimo de diez años a partir de la fecha en que el producto deje de fabricarse. Asimismo, queda prohibido incrementar los precios de los repuestos al usarlos en las reparaciones. Una reparación por falta de conformidad tiene un año de garantía.
El marco normativo europeo impone reglas directas al diseño de los aparatos para favorecer su reparabilidad. En esta regulación se contempla que los aparatos deben diseñarse de forma que sus componentes principales se puedan sustituir usando herramientas comunes. Además, los fabricantes deben facilitar manuales de reparación a los reparadores independientes.
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