MÁS DEL 80% DE LOS CONSUMIDORES NAVARROS REALIZA PRÁCTICAS SOSTENIBLES

Más del 80% de los navarros ha adquirido en los últimos años prácticas de consumo más sostenibles con el entorno, como reducir el desperdicio alimentario, vender por internet o donar las cosas que ya no usa o comprar productos reutilizables. Así lo señalan en una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache, que considera positivo esta evolución en los hábitos de los ciudadanos.

En el ámbito alimentario, también son cada vez más los consumidores concienciados con la sostenibilidad. Así, un 84% de los navarros toma alguna medida para evitar el desperdicio alimentario. Las dos prácticas más habituales para hacerlos es reutilizar los restos alimentarios -66%- y planificar las compras -64%-.

Desde el año anterior, han aumentado en cinco puntos los consumidores que realizan alguna práctica para reducir el desperdicio alimentario. Además, el 56% de los consumidores navarros pide en los restaurantes que le envasen la comida restante para llevársela. El desperdicio alimentario en los hogares navarros se redujo un 6,2%, según datos de la Oficina para la Prevención de Residuos y la Economía Circular (OPREC).

Dar otra utilidad a lo que ya no usamos

En cuanto a la venta de bienes de segunda mano, internet ha ampliado infinitamente las posibilidades de venta entre particulares de productos usados, a través de páginas o aplicaciones que ponen en contacto entre sí a vendedores y compradores, discriminando las ofertas, por precios, modelo de producto o por ubicación de unos y otros, por ejemplo. También hay portales online y tiendas físicas especializadas en productos de segunda mano.

Sin duda, vender un producto que ya no se va a usar es una buena opción para darle una salida y conseguir un ingreso. Eso sí, sobre todo cuando la venta se hace entre particulares, hay que ser precavido, asegurarse de la identidad del vendedor y no pagar mucho dinero por adelantado. Periódicamente, llegan personas a Irache que han sido estafadas por este tipo de ventas y que han perdido cientos e incluso miles de euros.

Donarlo a una organización benéfica

Un 30% de los consumidores optan por donar sus productos usados a alguna organización benéfica. Sin duda, es mejor que cualquier producto que ya no se utilice pueda ser de utilidad a otras personas antes que estar guardando polvo en un cajón o un trastero. En este sentido, es de agradecer la función que llevan a cabo algunas organizaciones civiles para canalizar este altruismo social.

Más compras de segunda mano

La encuesta también pone de manifiesto que un 29% de los ciudadanos compra ahora más bienes de segunda mano que antes. Ya sea por concienciación social o por necesidad económica, no deja de ser algo positivo.

Eso sí, al comprar bienes de segunda mano, el consumidor debe saber que también tiene unos derechos. Si se compra a una empresa, en principio la garantía es de tres años, si bien se puede reducir en el contrato a un mínimo de un año. En este tiempo el producto debe presentar las características y funcionamiento que se le suponen al ser ofrecido, unas características que conviene que se precisen por escrito antes de adquirir el producto.

Si el producto se compra a un particular, el producto también debe presentar las cualidades que se le supone al ser ofrecido. Eso sí, el plazo a reclamar por vicios ocultos varía en función de la comunidad donde se realizó la compra. En Navarra es de un año.

Dos de cada tres compran productos reutilizables

En esta línea de mayor aprovechamiento, un 67% de los consumidores navarros compra productos reutilizables o recargables. Las mujeres y los menores de 46 años son los que en mayor medida compran estos productos.

Este dato muestra que los consumidores cada vez valoran más la durabilidad de los productos, ya sea porque podrán ser utilizados con una segunda función o porque, al ser recargables, el tiempo de funcionamiento es mucho más prolongado. De hecho, prácticamente la totalidad de la ciudadanía, un 96%, considera que los aparatos deberían poder repararse más fácilmente y no estropearse tan pronto.

La durabilidad del producto ofrece dos ventajas: por un lado, en la economía del consumidor, ya que reduce el gasto porque se puede disfrutar del producto durante más tiempo o darle un segundo uso; por otro lado, en la sustentabilidad, ya que demanda menos recursos del medio ambiente al optimizar mejor el uso de los que ya están en el mercado.

Recambios hasta diez años

La legislación también va otorgando más presencia -aún no la suficiente- a la durabilidad de los productos y al derecho de los consumidores a reparar los productos sin que el coste sea excesivo y se vea abocado a comprar otro.

Así, desde 2022 la Ley sobre Consumidores y Usuarios obliga al fabricante a ofrecer un “adecuado servicio técnico” y “repuestos” durante el plazo mínimo de diez años a partir de la fecha en que el producto deje de fabricarse. Asimismo, queda prohibido incrementar los precios de los repuestos al usarlos en las reparaciones.